Review: vacaciones en Marte

La semana pasada estuve de viaje en el planeta Marte. La verdad es que siempre tuve miedo de las alturas, pero me parecía atrayente la idea de ir a un sitio un poco diferente. Compré el ticket en una agencia de viajes y servicios low-cost on-line. En el anuncio ponía que en el precio incluían alojamiento, desayuno y una visita guiada al Parque de Alienígenas en Cautividad.  Decidí además pagar una cantidad extra para el seguro de cobertura  en caso de choque con agujero de gusano. Leí en internet que era muy recomendable hacerlo, pues debido a la alta Aleatoriedad Espacial Completa en este tipo de viajes, nunca sabes cuando te vas a encontrar con esas enormes cosas raras. Me pareció una oferta muy atractiva y como nunca había visitado aquel lugar y tenía algunos días libres, nos fuimos mi pareja y yo sin pensarlo demasiado. Después de asistir a un aburrido e inútil cursillo intensivo de dos horas sobre normas de seguridad en el espacio, por fin subimos en la nave espacial que nos iba a transportar. Cuando el cacharro aquel se puso en marcha, me empezó a incomodar el traje que me habían puesto. Creo que no me dieron la talla adecuada y que encima no lo habían lavado demasiado bien desde el último uso, pues olía a sudor. Me molestó también que a mi novio y a mí nos pusieran en parcelas separadas, pues pedí expresamente que no fuera así. El mentiroso del monitor se excusó diciendo que íbamos a viajar a la velocidad de la luz. En fin, que cuando llegamos allí la cosa tampoco mejoró. Una vez a bordo del cutre Navehotel en pleno centro de la capital, nos dimos cuenta de que la ventana de la cámara donde dormíamos daba al interior, contrariamente a lo que se indicaba en el documento de la reserva. Además se me ocurrió beber agua del grifo, por lo que se me descompuso el estomago en varias ocasiones. Algo muy molesto teniendo en cuenta que el traje espacial es realmente aparatoso. La comida que nos dieron casi cada día era una especie de zumo concentrado de macarrones con tomate malísimos. Total, que se me quitaron las ganas de visitar el Parque de Alienígenas en Cautividad y nos fuimos a comprar algunos souvenirs para la familia. A la vuelta decidí que nunca más iba a ir de viaje a sitios tan exóticos y que además, nunca más iba a reservar nada más a través de esa compañía. Menuda estafa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s